sábado, 13 de septiembre de 2008

UNA ROSA ES UNA ROSA































París era mucho más que una fiesta cuando la bohemia artística surgía del pesimismo tras la primera Guerra Mundial. Si hemos de creer en las teorías cíclicas de la Historia, sobre las que ya teorizaban los egipcios, tras la decadencia y la crisis viene la creatividad que hace avanzar al mundo. París se convierte, durante los años veinte del pasado siglo, en el único lugar donde la expansión cultural es libre y joven.
No hay manifestación artística que se resista a la fuerza del momento mágico que hizo coincidir en un mismo lugar a Picasso, Stravinsky, Hemingway, Diaghilev, Cocteau, Duchamp, Max Ernst, por nombrar solo a algunos de los personajes emblemáticos que allí confluyeron.

La tan manida y machista expresión, detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, resulta ser bastante literal si la aplicamos a las circunstancias concretas de este periodo tan especial. Detrás y sosteniendo. Haciendo posible, con su tesón y esfuerzos económicos que salieran a la luz algunas de las obras más importantes de la literatura y el arte universales. Y así nos preguntamos que habría sido del Ulises de Joyce sin Sylvia Beach y su pionera librería Shakespeare and Company, o de Picasso y el cubismo sin la visionaria tertulia de Gertrude Stein.

Esta semana se cerró la décima temporada del MUSAC, que contó entre sus exposiciones con la presencia de la artista española Carmela García y su último proyecto, Constelación. La fotografía como medio y fin para homenajear a este grupo de mujeres artistas, pero en absoluto reconocidas, que desde el margen izquierdo del Sena marcaron un nuevo debate sobre la mujer en el mundo moderno, desafiando convenciones y modelos jerárquicos sobre lo masculino y lo femenino. Berenice Abbott, Gertrude Stein, Eielen Gray, Sylvia Beach, Tamara Lempicka y Djuna Barnes, entre otras, se nos muestran como artistas y activistas sociales que se relacionan sin complejos ni autocensuras. Éstas ya las ejerció después la memoria crítica, los teóricos o quienes decidan quien debe estar en lo alto del éxito, la fama y el reconocimiento intelectual.

Vale, una rosa es una rosa pero no por ello deja de mostrarnos su belleza.

4 comentarios:

raskolnikoff dijo...

Completamente de acuerdo, es casi un axioma: Gerda Taro, Gala, hasta Marylin Monroe!

Willy dijo...

Tienes razón.Te invito a una copa.

raskolnikoff dijo...

Pues marchando un Tullamore Dew con hielo!

La frontera entre China y Paris dijo...

Pues nada, nos bamos a tener que unior también a una cervecita.
Saludos