martes, 23 de diciembre de 2008

Rebelión a bordo


Los espacios reducidos siempre dan lugar a situaciones muy especiales entre las personas que los habitan y un barco en medio del océano es un sitio ideal para un estudio sobre la humanidad. En películas como Rebelión a bordo (basada en los sucesos del motín en el Bounty) se reflejan perfectamente las relaciones de poder y sumisión, la capacidad de liderar a un grupo de personas que no tiene nada que perder y la capacidad de sufrir por una autoridad arropada “simplemente” por el poder de Su Majestad. El barco se convierte en un sitio sin escapatoria donde cada uno tiene que hacer frente a sus miedos y, en un momento dado, decidir cual de los caminos es el correcto: William Blaigh o Fletcher Christian.

2 comentarios:

raskolnikoff dijo...

Me la voy a bajar, promete ... las pelis de motines en la mar me chiflan, sobre todo el Potemkin.

Un saludo,

Bea dijo...

Una película muy interesante, el barco se convierte en una especie de "ratonera" donde ellos han de enfrentarse a si mismos. Gracias por el comentario,he enlazado tu blog a mi lista