lunes, 20 de abril de 2009

Tan Tan Bo Vomitando





















La libertad de una persona depende de su capacidad para decidir cada uno de sus pasos en la vida, pero algo tan simple no siempre es tan sencillo. Como si viviéramos en Los Angeles en noviembre de 2019, la sociedad intenta convertirnos en replicantes, en copias exactas de un ser humano pero sin respuesta emocional o, simplemente, respondiendo emocionalmente a lo que la máquina necesita. La saturación de mensajes diciéndonos qué debemos o no debemos hacer, qué ver y escuchar o haciéndonos sentir que nos perdemos algo importante si no damos todos los pasos que nos piden sólo tiene una solución: la liberación y expulsión de nuestro cuerpo de toda la basura adquirida con el tiempo.

Pocas obras nos han mostrado esa sensación de forma tan clara como Tan Tan Bo Vomitando, de Murakami. De todas formas nuestra liberación tiene un precio, que nuestro propio vomito alimente a los nuevos replicantes.

Welcome, my son. Welcome to the machine.
What did you dream? We told you what to dream
Bienvenido, hijo mío. Bienvenido a la máquina.
¿Qué soñaste? Nosotros te dijimos qué soñar
Pink Floyd. Welcome to the Machine. Wish you were here. 1975