domingo, 6 de febrero de 2011

Netlabel























Los tiempos están cambiando, tal y cómo dijo Dylan en su canción de 1963. Hoy, casi 50 años después, todo sigue transformándose a velocidad de vértigo y el mundo musical lo hace llevándose por delante un negocio que duró prácticamente todo un siglo.

Los home studios y los nuevos instrumentos digitales, así como un abaratamiento de los costes de los instrumentos y de los aparatos electrónicos han hecho que la mayor parte de los músicos dispongan en su casa de un estudio de grabación bastante aceptable, en todo caso mucho mejor del que podían disponer muchos grupos que hoy son leyenda.

Nunca hubo tanta calidad y nunca se valoró menos la música. Ante el desastre manifiesto de la industria musical tradicional, el concepto de NETLABEL nace como una alternativa que cada día tiene más adeptos. Su concepto se enmarca en el de la libertad de la red y la libre distribución de la información y los contenidos, por lo que ofrecen sus obras como descarga gratuita, libres de derechos o bajo licencia Creative Commons. Poco a poco, las NETLABEL se han consolidado y se han convertido en un movimiento de rebelión y trasgresor, en una nueva forma de entender la vida y en un nuevo espacio en el que muchos creadores pueden desarrollar su carrera.

¿Música minoritaria? Definitivamente no. En un mundo en que apenas se venden discos y que está en continuo debate sobre la legalidad de las descargas, algunos artistas logran que sus discos lleguen a más de 30.00 personas, cifra que muchos grupos que están en compañías tradicionales son incapaces de vender.

Audiotalaia, Sincroweb o Draining Beats on the Brain son sólo unas recomendaciones en las que se puede encontrar música en su grado más experimental de artistas como Juanjo Palacios, Las Casicasiotone o Inicolabug. Para más información
o